bloqueado por otra guerra de poder

Con la resaca para quitar España del campeonato Europeo y la posterior victoria de Inglaterra Todavía recientemente, el fútbol femenino ha vuelto a ser protagonista en nuestro país. Y de nuevo por una situación que se está volviendo muy desagradable. Lo que debería ser una fiesta de promoción deportiva es un caos total y absoluto.

Este es el primero del primer campeonato de fútbol profesional femenino, condición que este año Primera Division. Sin embargo, ahora mismo es un campo de batalla entre distintas entidades y organizaciones que luchan por hacerse con el control de una competición que amenaza con enfrentarse a un bloqueo total antes de que comience.

Se espera que la pelota empiece a rodar el fin de semana del 10 y 11 de septiembre. Sin embargo, queda poco más de un mes para esa fecha y hay muchas cuestiones que aún no se han resuelto y que son fundamentales para que la competición vea la luz. Se espera que el campeonato dure 30 días y finalice entre el 20 y el 21 de mayo.

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No obstante, quedan por resolver elementos importantes como la confección del calendario, el precio de los arbitrajes, la cuota que se otorgará a los jugadores extranjeros y también a quienes serán los titulares de los derechos televisivos para poder retransmitir el partidos. Un caos absoluto que, además, vuelve a dejar en el aire otro enfrentamiento más luis rubiales Y javier tebas. Dos personajes de nuestro fútbol que aparecen casi cada vez que hay un conflicto de intereses y una batalla por el poder.

Luis Rubiales y Javier Tebas, durante un acto en 2019

Luis Rubiales y Javier Tebas, durante un acto en 2019

La Liga

Guerra LPFF – RFEF

El fútbol femenino en España se encuentra actualmente marcado por una gran guerra que ha paralizado la celebración de la que debería ser la primera edición del campeonato como profesional. los Consejo Superior de Deportes apoyó e impulsó esta medida que se hizo realidad en 2020. Sin embargo, desde entonces, han sido muchos los obstáculos que han ido apareciendo en el camino.

El primero de los cambios fundamentales fue que, al dejar de ser un evento amateur, dejó de estar bajo el control de la Real Asociación Española de Fútbol. Es decir, por Luis Rubiales. Sin embargo, esto también generó una especie de vacío de poder y mala gestión, ya que se tuvo que firmar un acuerdo en el que se debían regular los puntos que ahora generan enfrentamientos. Estos van desde calendarios hasta el control de subidas y bajadas.

En caso de falta de acuerdo, quien debe traer la paz y el orden debe ser el Consejo Superior de Deportes. El debate entre los clubes ha generado un año de retrasos y discrepancias en la elaboración de los nuevos estatutos. Y en ese momento el Campeonato de fútbol profesional femeninola entidad que actuaría como patrono para organizar el nuevo concurso.

Al frente de esta nueva organización se encuentra Beatriz Álvarezex jugador profesional que pasó a la banca y luego a la política para ser DDirector General del Deporte de Asturias. A partir de ahí decidió dar el salto a la presidencia de esta nueva patronal que pretendía hacerse cargo de la Primera y Segunda División del fútbol femenino. Sin embargo, su llegada no estuvo exenta de polémica.

La suya ha sido la única candidatura que ha obtenido los consentimientos necesarios de los 16 equipos que componían Primera División para llevar a cabo su programa. El problema es que esta LPFF, que pretende hacerse con el control de la competición, surge precisamente del legado de Asociación de equipos de fútbol femenino. Esta organización siempre estuvo bajo control por las buenas relaciones con las que tenía La Liga y en especial con su presidente, Javier Tebas.

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Este hecho era principalmente lo que más suspicacia había generado, ya que suponía llevar la guerra permanente que siempre han tenido Tebas y Luis Rubiales al fútbol femenino. El choque de intereses de las dos grandes protagonistas del fútbol español corre el riesgo de extender su sombra también al fútbol femenino.

Beatriz Álvarez, presidenta del campeonato de fútbol femenino

Beatriz Álvarez, presidenta del campeonato de fútbol femenino

david vicenzo

un bloque general

Este difícil ecosistema de gobernanza que rige el fútbol femenino en estos momentos hace que la LPFF y la RFEF deban llegar a acuerdos constantes para seguir adelante. Y si no se llega a un punto común, es el Consejo Superior del Deporte el que debe actuar como elemento decisivo para encontrar una solución. De momento, esta situación ya ha provocado, por ejemplo, que haya dos extracciones de calendario paralizadas.

Este resultado se produjo precisamente porque la RFEF y la LPFF no han llegado a un acuerdo sobre quién debe realizar el sorteo del calendario. Primero, fue la nueva patronal la que convocó a los suyos el pasado 26 de julio en la sede del CSD. Sin embargo, cuando Luis Rubiales se enteró de esto, decidió contactar a Beatriz Álvarez para detener este proceso. Y como si eso fuera poco, llamó a su calendario para el día siguiente Pueblo futbolero de Las Rozas. El Consejo Superior de Deportes, ante este caos, se vio obligado a suspender ambos sorteos.

Ahora, es el organismo deportivo estatal el que tendrá que tomar una decisión sobre lo sucedido. No obstante, tendrá que ser lo antes posible ya que en teoría queda poco más de un mes para el inicio de la temporada y hay que iniciar otras cuestiones como la comercialización de los derechos televisivos de la competición. Y esto, para una competición que pretende ser una de las mejores Europarepresenta un retraso considerable.

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El problema del calendario, sin embargo, no es el único que se abre en estos momentos en torno a la primera edición profesional del campeonato de fútbol femenino. Otro tema importante es la definición de la cuota de jugadores extracomunitarios por equipo. Mientras que la RFEF asegura que debe haber un máximo de dos por equipo para intentar reforzar las canteras nacionales y categorías inferiores de la Selecciónla LPFF pide que el número sea 12 y que se reduzca paulatinamente.

Creen que, con poco más de un año de temporada, no pueden obligar a todos los equipos a reestructurar todos sus equipos rápidamente. Antes, al ser una competición amateur, no había restricciones. Una situación un tanto contradictoria ya que cuando dependía de la RFEF no había límite y ahora el plantel de Luis Rubiales defiende que el límite se fije en dos.

Muchos equipos de Primera tienen hasta una decena de jugadores y dicen que hay que mantener una alta proporción de extracomunitarios para mantener el nivel de los equipos. Además, creen que es una buena forma de aumentar el número de licencias que tiene el fútbol femenino si hay una liga atractiva y competitiva. Una cifra que, por otra parte, va creciendo año tras año.

El calendario y el límite de mujeres no comunitarias no son los únicos problemas a resolver. Así lo son, por ejemplo, el coste de los arbitrajes o la regulación sobre ascensos y descensos. En el primero también hay una diferencia sustancial entre los criterios de la RFEF y los de la LPFF. Mientras que la Federación fija la cifra en 21.000 € por partido, el legado de Beatriz Álvarez cree que es demasiado teniendo en cuenta que el año pasado pagaron 2.000 € por partido. No obstante, el órgano arbitral depende directamente de la RFEF. Así está el campeonato de fútbol profesional femenino, a la espera de un milagro para su estreno general.

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