el fútbol como inclusión y aceptación

La vida les ha golpeado y el fútbol les ha unido. Los amputados uruguayos encontraron un espacio común con el balón que les permitió aceptar y superar los traumas sufridos por la pérdida de algunas extremidades. Algunos lo han logrado, otros siguen en esa lucha, pero con el apoyo que les da ser parte de un equipo donde todos han pasado por esa situación.

El fútbol de amputados comenzó en Uruguay en 2018 con su primer gran impulso ese año cuando un equipo fue invitado a participar en la Copa del Mundo en México.

La organización local se concretó con la Asociación Uruguaya de Fútbol de Amputados, con personería jurídica, y una liga que debutó el año pasado y que cuenta con tres equipos: Plaza Colonia, Juventud de Las Piedras y Progreso de Montevideo.

Cristian Butin en el cartel

El desarrollo continuó y en marzo se obtuvo el subcampeonato sudamericano en Colombia y la clasificación al Mundial de Turquía, la gran cita de la temporada, que arrancará el 30 de septiembre.

Cristian Butín, jugador del Plaza y capitán de la selección uruguaya, es uno de los más experimentados en este deporte, un referente también en la parte organizativa de la disciplina.

Su historia tiene puntos en común con la de otros compañeros. “Tuve un accidente de tráfico en moto a los 19 años que resultó en una fractura abierta. Luego me sometí a 40 cirugías. para tratar de reconstruir la rodilla rota, porque me golpeé con un pilar del puente y se partió”, dijo. Árbitro de Colonia, su ciudad.

Todas estas intervenciones lo llevaron a padecer un virus hospitalario maligno, por lo que decidió amputarle la pierna, lo que ocurrió en 2012.

Celebración celestial en Colombia

Fue un shock. Pero el deporte lo ayudó a aceptar su situación y seguir adelante. Además del fútbol, ​​ha realizado caminatas, un par de triatlones (1 kilómetro de natación, 20 de bicicleta y 5 de carrera a pie) y se dedica al tenis, disciplina en la que trata de aprender para su carrera personal y también para difundir la disciplina. en Colonia. .

Pero el fútbol tiene la particularidad de ser un equipo, lo que te permite estar junto a jugadores que han vivido situaciones similares. “La mayoría de las amputaciones son por cáncer y por accidentes de tránsito, generalmente de motocicletas”, dijo, repasando los casos que predominan en los futbolistas uruguayos amputados.

“Hay todo tipo de historias. Personas que se recuperaron al poco tiempo de ser amputadas y lo aceptaron rápido, otros tardaron años y otros siguen luchando con eso. En lo personal, y para mis compañeros, el deporte ha sido una ayuda inmensa para la aceptación y reinserción en la sociedad., para tener oportunidades en el deporte”, subrayó. “En mi caso, el fútbol me permitió jugar un Mundial, un Sudamericano, promocionar un campeonato… Y poder hacer algo natural los fines de semana como estar juntos con amigos para jugar fútbol 5, algo que para nosotros hace unos años no era normal.”, contó.

Con todo por la pelota

“Asociarse con personas que pasan por traumas similares te ayuda mucho a aceptar y solucionar los problemas cotidianos, porque ellos lo entienden de primera mano y generan un grupo de apoyo. Que tal vez otras personas que no tienen discapacidad, que quieren ayudar, no reciben el trato adecuado”, dijo Butín, quien es empleado administrativo del municipio de Colonia, luego de dejar sus funciones como empleado rural, actividad que le fue difícil para él debido a su condición después de ser amputado.

en la copa del mundo

Ahora el foco de Cristian y compañeros está puesto en el Mundial de Turquía, de donde se supo esta semana que los rivales de Uruguay serán Angola (campeón en 2018), Italia e Irak.

La selección uruguaya de fútbol para amputados en el campeonato sudamericano en Colombia

Por eso entrenan todos los sábados de la semana en Montevideo, en un predio del Náutico, a la espera de intensificar los entrenamientos y también buscando fondos para cubrir los gastos, que es “una lucha constante”, dijo Butín. “Afortunadamente hemos trabajado mucho y hemos crecido mucho en nuestra disciplina. Esto ha llevado al Secretario del Deporte a interesarse y hacer un aporte del 40% de lo necesario para ir a Colombia, y lo mismo hará para ir a Turquía”, subrayó.

De todos modos, todavía no tienen el tramo final para completar la tarifa de transferencia de $ 40,000 US. Para ello tienen abierta una cuenta Abitab (N° 122428) para los que quieran colaborar y buscando patrocinadores permanentes.

Celeste tiene la distinción de tener dos mujeres. “En la Plaza y Campus Nacional tenemos a Florencia Núñez, la primera en jugar un Mundial, en 2018, y la primera en hacer un gol en un Mundial”, dijo Butín.

Además, la entrenadora de la selección también es mujer, Leticia Rodríguezque ha puesto su casa a disposición del equipo para que los jugadores no pierdan los entrenamientos.

Cristian Butín con el balón

De cara al Mundial, Butín tiene mucha fe en quien considera el mejor jugador amputado de Uruguay: Franco Mederos. “Tiene 20 años, vive en Montevideo pero es de Colonia Valdense, y tiene actuaciones excepcionales: fue el segundo máximo goleador de la liga argentina, es el máximo goleador del uruguayo y el máximo goleador de la sudamericana”. “Destaca por su actitud futbolística y como persona. Es un jugador superior en estilo de juego a los demás, me atrevería a decir que es uno de los mejores sudamericanos y quizás entre los mejores del mundo, al que tendremos que ver en el Mundial”, dijo. .

Mientras se preparan para el Mundial, los amputados esperan respuesta y apoyo de la Federación Uruguaya de Fútbol, ​​con la que están en contacto. “Entendemos que como el fútbol es una selección uruguaya, la AUF debe estar involucrada”, dijo el capitán.

Así se juega al fútbol para amputados

¿Cómo jugar? Las claves del fútbol para amputados:

Es obligatorio jugar con palos canadienses.
Se juega con 7 jugadores por equipo en un campo de fútbol 7 con porterías de 5 x 2,5 metros.
A los jugadores de campo se les debe amputar una pierna y al portero se le debe amputar un brazo. Como tiene un rango de movimiento completo con las piernas, el portero no puede salir del área.
Un partido tiene dos períodos de 25 minutos, con 10 descansos y con sustituciones ilimitadas.
La bola no puede tocar los palos porque es “mano”, si el juez cree que hay intención.

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